Durante un tiempo de estudio y reflexión sobre el rapto de la Iglesia y la segunda venida de Cristo, surgió la idea de resumir esa promesa en música. La intención detrás del sencillo es capturar la esencia de esa esperanza bíblica: el momento en que Jesús regrese por los suyos entre voz de mando, voz de arcángel y trompeta de Dios, para reunir a su gente y llevarla a la morada celestial que fue a preparar.
El tema combina este mensaje de consuelo con una llamada de atención directa a la vigilancia, recordando que nadie conoce el día ni la hora. En su avance, la composición recoge también las señales de los tiempos que anticipó la Escritura (como la violencia, el hambre y los desastres naturales), no para fijar fechas ni generar alarmismo, sino para animar al creyente a mantenerse firme, alerta y preparado en su fe.
Letra y música: Sergio Luis Rojas Ortega
Comunicado de Prensa





















Redes Sociales